El actor estadounidense Chris Pratt, conocido por su participación en películas como Guardianes de la Galaxia y Jurassic World, volvió a expresar públicamente su fe cristiana al compartir una reflexión sobre la inteligencia artificial y su relación con Dios.
Durante una entrevista reciente, en el marco de la promoción de su nueva película Mercy, Pratt abordó el creciente debate sobre la inteligencia artificial y fue claro al afirmar que la IA jamás podrá ocupar el lugar de Dios, ya que es una creación humana y, por tanto, limitada.
“El ser humano puede crear tecnología avanzada, pero eso no lo convierte en Dios”, señaló el actor, explicando que la inteligencia artificial, por más sofisticada que llegue a ser, no posee conciencia, alma ni autoridad divina, atributos que —según su fe— pertenecen únicamente al Creador.
Pratt también advirtió sobre el riesgo de que la humanidad coloque su confianza absoluta en la tecnología, olvidando su dependencia espiritual de Dios. En sus palabras, la IA puede ser una herramienta útil, pero no debe convertirse en un sustituto de la fe ni en un objeto de adoración.
El actor, que en varias ocasiones ha hablado abiertamente sobre su relación con Dios y la importancia de la oración en su vida, enfatizó que el avance tecnológico debe ir acompañado de humildad, responsabilidad moral y principios espirituales sólidos.
Estas declaraciones se suman a otras intervenciones públicas de Pratt donde ha defendido la centralidad de Dios en medio de una cultura cada vez más dominada por la innovación tecnológica. Para él, el progreso científico no está en conflicto con la fe, siempre que se reconozca que Dios sigue siendo la fuente última de vida, sabiduría y propósito.